Y las cosas que tengo ahora no alcanzan. Ni las tres primeras materias promocionadas, ni un par de 10, ni un mes de vacaciones, ni cursar cuatro horas y dormir todos los días la siesta. Nada es lo que busco, lo que viví, lo que extraño...
Se trata de adaptarse, de que cada cosa encuentre su lugar. Pero ya paso la mitad del año y no tengo nada por lo que esté esperando. Ni un viaje, ni una fiesta, ni una fecha. Y ya pasó la mitad del año..y no hay un día en el que no quiera volver al 2012 y empaparme de la alegría y la locura. No hay un día en el que no tenga ganas de llorar por el vacío que siento. ¿Cómo se puede tener tantas cosas y sentirse tan en la nada?.
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