Todo empieza la tarde antes. Tratando de hacer que todo entre en la valija. "Una valija y un bolso de mano" te decían. Entrás en crisis, porque te queres llevar la casa entera por las dudas. Una vez que lo solucionas, le pedis a todos los dioses de cada religión que el tiempo se pase rápido, que llegue la hora en que tenés que viajar.
La noche anterior, son esas eternas horas que no se pasan más.Te quedas hablando con tus amigas de todo lo que va a pasar, queres gritar. No te podes dormir, no encontrás posición y te haces la cabeza de todo lo que estás a punto de vivir. Mientras estás acostado, te acordás de las treinta y cuatro cosas (innecesarias) que no guardaste. Entonces te levantas, una y otra vez, hasta que la valija está por explotar y tu mamá te grita que te duermas. Pero ¿cómo te vas a dormir?, en horas te vas a bariloche, en horas vas a estar viviendo ese sueño que tanto esperaste.
Suena la alarma, por primera vez en tu vida te levantás con una sonrisa aunque no dormiste nada. Apuras a tu familia, doblas en la cuadra del colegio y ahí está. El micro. Ese lugar en el que vas a pasar las próximas 24 horas de tu vida. Ese coso que te va a llevar al mejor viaje de la vida.
Ahí empieza la guerra. Todos cerca de la puerta para agarrar los mejores asientos. Después te das cuenta que los mejores lugares no tienen que ver con la ubicación, sino con quienes tenés cerca.
Subís al mirco y te das cuenta de que todo empezó, que la cuenta regresiva terminó y que no hay vuelta atrás. Mirás por la ventana, ves a tu familia con cara de preocupación, te gritan que te abrigues. El micro arranca, empiezan los gritos, los cantos y no hay una persona que no esté sonriendo.
Después de un rato (bastante largo)se presentan los coordinadores, siempre con esos apodos tan "coordinadores" : Bambi y Nono. Dos tipos que te hablaban como si tuviesen 18 años, que sabían con que palabra te iban a hacer reír. que intentaban conocer a todos en esas horas.
Pasaban las horas y el micro parecía no avanzar. Si no viviste la experiencia de ir a Bariloche, no entendés la desesperación de querer llegar, ya se convierte en necesidad. Pero se disfruta. Una corneta que todavía me acuerdo el ruido que hacía, fue la responsable de mantenernos a todos despiertos y cantando.
Pasa la noche y llega la mañana. Empezás a ver montañas con nieve. Ahi todos se revolucionan, y se despiertan "¡¡¡BOLUDA, HAY NIEVE, HAY NIEVE!!!". Estás a pocas horas de Bariloche, no hay chance de tratar de dormir aunque te estés muriendo de sueño.
Pasas por el "Valle Encantado", donde segun como les de el sol, las piedras que están en la cumbre de las montañas adoptan formas de cosas que les gustan a los adolescentes.Así que ahí estabamos, como cincuenta boludos con la cara pegada contra el vidrio buscandole formas a las piedras.
Llega el momento en que te ponen la pulsera. Esa tirita de plástico que tiene un código de barras. Que te hace darte cuenta (de nuevo) que estás yendo para Bariloche.
Llegás. Crees que te vas a morir de emoción. Queres dejar ya ese micro, hecho un asco, levantarte y caminar. Ves el hotel. Entras. Nadie lo ve, todos están concentrados en el momento en que digan "chicos, vayan a las habitaciones". Te dan una charla que escuchás la mitad, porque es todo lo mismo "cuidado con los excesos, no metan alcohol en el hotel, no se droguen, abriguense, si se enferman vayan a ver al médico, no se automediquen, no rompan nada, portense bien, DISFRUTEN.". Vas a la habitación. Capaz no es lo que pensabas, pero tiene baño, camas, y mucho lugar en el piso para tirar toda la ropa. A la hora de haber llegado, la habitación ya no tiene piso. Es una acumulación de ropa que ya está toda mezclada y arrugada.
Son días en que tus únicas preocupaciones son el "qué me pongo" y "cómo carajo paso el alcohol al hotel sin que me lo saquen". No caes que estás en bariloche hasta que no ves nieve, o vas a la primera noche en By Pass y estás más manija que nunca en tu vida, te cantás todas las canciones y golpeas el micro.
Y ahi empiezan a pasar los días, con diferentes excursiones y noches de boliche. Esquías, te tiras por la nieve, te subís a las aerosillas, cuatriciclos, caballos. Haces todo. Tenes sueño todo el día. Llega un punto en que queres cagar a trompadas a más de uno. Dormis pocas horas, haces muchas cosas y queres que cada minuto sea inolvidable porque los días que pasaron no van a volver.
Se acercan los últimos dos días. Puteas al que dice "uyyy quedan dos días". No decís nada, pero por dentro queres llorar y no entendés como todo se pasó tan rápido.
En los últimos momentos, los coordinadores se sacan el disfraz de payasos y te hablan como personas. Te cuentan que el sueño está llegando a su fin, te hablan de lo importante que es volver a casa a abrazar a las familias, lo importante que es mantenernos juntos porque se está terminando una etapa. Y ahí te quebras. Miras a todos y lloran. Hasta esa persona que nunca viste llorar, está abrazada incapaz de contener lágrimas.
Llega la cena de velas. Te preparas mentalmente para no llorar. Ya estás pintada, y te queda una noche de boliche por delante, la última. Pero a las primeras palabras volves a llorar. Estás cansada, el cuerpo quiere descansar y a vos todo te afecta. Lloras, abrazas a tus amigas y lloras. Te subís al micro para ir al boliche, al último boliche y el coordinador dice "Hoy quiero que rompan la noche". Y ahi te das cuenta que no importa más nada, que esa noche tiene que ser inolvidable.
Termina y volvés al hotel. Te pones a hacer la valija, como podes, porque claro fue la última noche y todos decidimos tomar demás. Metes las cosas hechas un bollo, mariconeando que no está tu mamá para que haga entrar todo. Puteas por todas las cosas de más que trajiste y no usaste. Viniste con una valija y un bolso de mano, y volves con una valija, dos bolsos de mano y tres bolsas. Cerras la puerta de la habitación (111) sabiendo que nunca vas a volver. Que fue ahí donde te reiste, gritaste, te enojaste, dormiste, y estuviste con tus amigas. Y a ultimo momento, ya queres subir al micro. Que se terminen la despedidas. Subir y dormir.
En el viaje de vuelta, ves el video. Ves lo felíz que estaban todos, saltando en la nieve. Cantando : "Bariló, bariló, estamo en bariló" "El que no salta es travel rock" "De día y de noche, todos en bariloche, bailando sin parar, al ritmo de By Pass", "Nono es coordinador, nono es coordinador le gusta la falopa el vino los juegos clandestinos la prostitución" "Oh Oh Eh Oh la banda de Baxtter llegó""Mueva Baxtter" "Oh Oh Oh Bariló Bariló Bariloche", etc. Te ves de a ratos, y cuando los ves a todos juntos, se te caen un par de lágrimas. Algunos tiran un par de frases al estilo "No llores porque terminó, sonríe porque sucedió"; pero nada te saca la mezcla de felicidad extrema y angustia.
Y bajas del micro, abrazas a tu mamá que está plenamente felíz porque te vuelve a ver después de 10 días. Llegas a tu casa, y te das cuenta que no extrañaste casi nada. Que ni siquiera la ducha, o tu cama. Que pasan los días y extrañas cosas que pensaste que no ibas a extrañar: las filas para comer, el desorden de la habitación, los ruidos del baño, que se trabe el ascensor y tener que subir por escaleras, que te despierten tocandote el timbre, ir en pijama por el hotel.
Estás en tu casa y extrañas a esos dos que no se aprendieron tu nombre. Pero siempre sabían la forma de sacarte una sonrisa. Los coordinadores. Esos chabones que te acompañan siempre. Que te bardean, te boludean, te cargan, te recuerdan todo lo que hiciste la noche anterior. Y con ellos no te podes enojar, porque todo es con cariño. Porque al final de cada bardeada o chiste, te daban un abrazo, porque ellos se emocionaron con vos cada vez que lloraste. Porque siempre que necesitaste algo, estuvieron ahi. Porque dormían dos horas por día, y siempre estaban de buen humor y dando todo de ellos para que sea el mejor viaje del mundo. Y extrañas que te despierten al grito de "Dale yeguassss, arriba" o te digan "Dale, mi amor, apurate que se va el micro". Yeguas, putas, perras, enanas malditad, mis amores. A falta de no saber nuestros nombres, así nos decian.
Bariloche es más que alcohol todas las noches, es más que ir a bailar, o ver nieve. Bariloche es amistad, es sellar el vinculo que formaste con tus amigas durante tanto tiempo. Bariloche es hablar con gente nueva, compartir un trago aunque no lo saludes en el colegio.Bariloche es hacer previa con gente que ni conoces, pero de buena onda te invitan porque vos no tenes alcohol. Bariloche es más que la deterioración del hígado, Bariloche es magia. Para el que no haya ido, esto debe sonar como una exageración, o para algunos que fueron, probablemente también sea así. Pero no importa.
Bariloche es tan especial porque dura solo 10 días, si fuese más tiempo quizas perdería algo de magia. Bariloche es andar en pijama por el hotel, estar borracha y retar a tus amigas borrachas, convivir juntas, tirarte en los sillones del lobby a charlar de la vida.Bariloche es que todos alla sean copados, que todos te hagan chistes sarpados sin conocerte, que te traten como un adolescente de verdad, no como a un nene. Bariloche es atacar la quinta comida y quedarte hablando hasta las cinco de la mañana cuando sabes que tenés pocas horas de sueño. Bariloche es encariñarte con los coordinadores y extrañarlos cuando todo termina, es darles el último abrazo cargado de cariño y decirles "Visitanos eh" "Venite a la fiesta".
Antes de bajar, Bambi nos dijo "Ustedes se subieron a este micro con un sueño, hoy se bajan con un sueño menos, pero con una meta cumplida".
Ojalá no me olvide de nada, ojalá que este recuerdo me quede para siempre. Que las ganas de volver vayan desapareciendo, y me quede con el hermoso recuerdo de haberlo vivido y disfrutado. Que quede para siempre como el mejor viaje de mi vida.


Llegue aca, y soy libre de opinar. Creo no sabias que tenia blog, y yo me habia olvidado que vos tenias. Me lei todito, y es muy loco estar viendo que vos ya viviste todo esto. Sos como mi hermana menor, y leer esto me hace sentir demasiado vieja, pero por otro me llena los ojitos de lagrimas porque viviste lo mismo que yo, cuando me lo contabas sentia que lo estaba viviendo de nuevo pero esta vez con vos. Que lindo mi vidaa, te va a quedar como un HERMOSO recuerdo que no se puede expresar con ninguna palabra, hay que simplemente vivirlo. Ya se que estas en la etapa depresion post- Bariloche, pero tenes que tratar de pensar que lo disfrutaste al maximo y que es una oportunidad que no tienen todos, vos la tuviste. Te amo hermosa! Tu twin jiji
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