Creo que nunca me exigí tanto como esta semana. Fue larguísima. Tengo que dejar de querer abarcar todo, de intentar ser la mejor. Tengo que dejar de creer que puedo hacer todo, cuando la verdad no puedo. Trato de hacer tantas cosas y trato de hacerlas todas de la mejor manera, pero siento que fracaso. Estos días me exigí hasta tal punto que cada vez que recibía una crítica, era un golpe bajo y ya era causa de llanto. Me sentí inútil, y sentí que nada me salía bien.
Parece que nunca me esfuerzo, que nunca hago nada. Pero la verdad que está semana la sufrí demasiado. Me frustra saber que me esfuerzo y que no me sale nada. Me esforcé estudiando química, di lo mejor, para que la profesora favorezca a todos menos a mí, incluso cuando mi prueba estaba mejor que algunas,viendo como todos disfrutaban sus "regalos" de notas, mientras yo tenía que aceptar un cinco que no era justo.
Me esfuerzo día a día en patín, y trabajo con toda dedicación los trompos, y siguen sin salir, y me frustro como nunca, hasta tal punto que no disfruté nada, y. Intento seguir el ritmo a inglés, que este año se transformó en algo más difícil de lo que estaba acostumbrada. Esta semana quise hacer todo bien y nada resultó. Lloré y me enoje con el mundo.
Pero tengo que entender que quiero hacer más cosas de las que puedo, entender que no se trata de ser la mejor, sino de disfrutar. Entender que no todo sale como quiero, y que por más dedicación, esfuerzo y horas que le ponga a algo, si no es el momento de que salga, no va a salir. Quizás salga última en patín y quizás química me quede baja, pero no va a ser porque no me esforcé, sino porque simplemente todo en la vida no va a ser como quiero, más allá de la dedicación que le ponga.
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